jueves, 28 de agosto de 2025

Casi todo lo que no es infierno

Bailar sin música en la cocina,

bailar con música en el bar de Chiqui.

Olernos la cara al modo

de la perra que cuida a mi madre

o lamernos las manos

como el gato que ama conmigo.

Que me pida que le sostenga 

la remera hacia abajo 

para sacarse sólo el buzo.

Leernos instrucciones sobre

cómo escribir una carta de declaración 

de amor o de disculpas

en mil novecientos cincuenta y dos.

Que me demore en la cama

para aplastarla un ratito antes de irnos.

Que lea un poema de Masin, la kolo o Paulina Cruzeño.

Que tenga una lata de birra en la mano 

ud o yo, 

lo mismo.

Escuchar un poema de Blatt en Youtube.

Que me convide un mate a cualquier hora.

Que haya pasta de maní en el desayuno.

 

Verla 

comer 

naranjas.

 

Que haga un ranking de las mejores frutas

degustadas esta temporada.

Que siempre ganen naranjas o alguna palta.

Escucharle cantar una bachata desde el baño.

Que me diga usted y se corrija cuando le sale el voseo.

Que sonría y su comisura dibuje un huequito

indicando por dónde empezar a besarle.

 

Que haga una pausa 

y se pronuncie.

 

Contar las marcas moradas en su piel 

y redoblar la apuesta.

 

Que no me diga no, sino t…t.

Que me abrace en cualquier momento del día.

Que la lluvia sea razón suficiente.

Que le florezcan los jazmines del patio.

Que el romerito eche raíz en el vaso.

Que me invite a dar una vuelta

por su plaza favorita.

Perderle de vista y volver a mirarle.


No infierno.

Casi todo.




martes, 18 de marzo de 2025

Desertar

Cada tanto nos cansamos 

Volvemos desierto el único hueco 

que aún nos guardaba. 

Nos tiramos al olvido

Y ahí tampoco hay caso.

domingo, 27 de octubre de 2024

Templanza

El próximo febrero

tendré cuarenta años.

Aún no se me ha dado

eso de aprender,

descifrar señales,

buscarle la vuelta,

hallar de algún modo

un criterio,

cualquier regla,

la justa medida de las cosas

de los fantasmas, 

del silencio,

de la birra, 

ni del amor.


sábado, 4 de mayo de 2024

Costo de archivo

a veces me acusás de pedirte imposibles,

de demandas venenosas, nocivas.

lo que quiero,

mi verano minúsculo,

quizás sea 

un costo de tu archivo

que me nombres impar

en nuestra lengua endeble

íntima.

un pájaro, un mamífero, una flor,

una partícula de polvo

son pronunciados.

decime

hoja, nube, desgarro, topo, zorrino, pellejo

la palabra que quieras perder para siempre

del arca de tu lengua sola.

sábado, 5 de febrero de 2022

la gente miope

me gusta la gente miope. el escondite detrás de 
los lentes grandes, ese gesto exacto, casi
escrupuloso 
con el que se los quitan cuando ya estamos demasiado cerca. 
el compromiso de buscarlos después de una noche
extraviados por el departamento, 
olvidados                
                              debajo del sillón, 
                              a un lado de la cama, 
                              entre los restos de la mesa. 
distinguir la pupila 
dilatada 
que logra   -siempre-   
atraparme 
                por la boca.

                                    poder desenfocarme y perderme.

esa visión del detalle
dueña intimidad de corta distancia
que me corrompe la mirada 
extensa
desnuda.

miércoles, 31 de marzo de 2021

Desde entonces

Escribir lo que se dice escribir 
disponerse a las palabras 
volcarse a un movimiento 
del cuerpo 
perderse en un afecto 
y procurar la belleza
detenerse en una imagen
una memoria
tu piel 
la crudeza de una escena 
de cerca 
o a un tiro de piedra
no he vuelto a escribir.

lunes, 6 de julio de 2020

Imponderables


Hay días en los que el alma se parte
Y se queda más cerca
Una no puede más que suspenderse a su vera
Acariciando su pelaje herido
Disipándole el hollín de las paredes
Que se cuela en la mirada
Y enturbia cualquier horizonte.
Una se queda más adentro que en un cuarto
Ajena de cualquier interior
tejiendo abrigos para cubrirse la intemperie.